22 de mayo de 2026

VIDA PARROQUIAL: CONFIRMACIONES 2026

Nuestra Parroquia de San Pedro Apóstol de Moixent ha vivido la alegría inmensa de la celebración del Sacramento de la Confirmación, que han recibido 41 jóvenes. 
Tuvo lugar el sábado 9 de mayo  a las 19:30hs, coincidiendo de este modo con la  víspera de la Renovación de las Promesas del Bautismo de los niños que este año reciben la Primera Comunión, resultando así un domingo repleto de celebraciones importantísimas.
Vino para Confirmar como Delegado del Arzobispo nuestro Vicario Episcopal D.Victor Camilo Bardisa Bito, quien también es Abad de Xàtiva.  Convocados con los toques de Solemnidad de nuestras campanas ejecutados por Campaners de Moixent, nos congregamos para ese nuevo Pentecostés de nuestra Comunidad Parroquial. 
El Vicario Episcopal al llegar a nuestra Iglesia y tras saludar en la sacristía el Párroco lo acompaño a la Capilla de las Santas Reliquias .La celebración estuvo embellecida por los cantos del  Coro Parroquial acompañado al órgano por Mar Salvador.

La mayoría de los confirmandos son nacidos en 2009 y 2010 a quienes se añadieron de años anteriores y posteriores.  Entre ellos había nacidos fuera de Moixent, y se da también el caso de que dos de ellas han recibido por primera vez la Primera Comunión. 
Estaban preparados en la Capilla del Santísimo para comenzar  la celebración con una entrada solemne desde allí hasta la nave central para ocupar los primeros bancos
Algunos de ellos participaron en la Proclamación de los textos de la Palabra de Dios y la Oración de los Fieles y una Acción de Gracias.  Todos habían participado en la celebración  del Sacramento de la Penitencia durante los días anteriores, acompañados también de algunos familiares que desearon recibir ese sacramento del Perdón y de miércoles a viernes se facilito el horario por parte del Párroco de  18 a 19:30h.

Una vez presentados cada uno de los confirmandos, D.Victor Camilo en la homilía les animo a abrir nuestro corazón y nuestras vidas, a esa gracia del Espíritu que vamos a recibir, para llegar a entender las cosas de Dios, de la vida cristiana y así poder  dar testimonio en nuestro mundo de ese amor tan grande que Dios nos tiene y quiere llevarnos a la vida plena.  Les invito a vivir  este acontecimiento con dos actitudes fundamentales: la alegría y la gratitud. Vivir este momento con mucha alegría,  pues la confirmación es un regalo divino, Dios nos quiere, somos sus hijos amados, y nos regala su Espíritu.   Con la pregunta:  “¿La Confirmación para que sirve?” dijo, que la Confirmación es un don de Dios, es un regalo, y esta mas allá de la simple “utilidad”, sirve para que el Espíritu del Señor te haga experimentar que Dios te ama”.  Finalmente les animo a mostrarse disponibles para cuanto la Parroquia les necesites, agradecidos al don de la Confirmación, preguntando al Párroco: “¿qué necesita de mi?”.

Terminada la celebración en la Sacristía el Vicario Episcopal dejo la siguiente dedicatoria en el Libro de Oro de la Parroquia:
"Un gran goig i una alegria haver confirmat un nombrós grup de jóvens.  Una benedicció de Déu per a este poble de Moixent.
Que l’Espérit del Ressucitat beneïsca esta Comunitat cristiana i que la Mare de Déu (hui dels Dessemparats) ens aprope cada día més a qui és el nostre Salvador.
Amb tot el cor  i l’agraïment per l’acollida
Víctor Camilo Bardisa Bito
Vicari Episcopal I Abat de xàtiva
Moixent, 9 – maig -2026"

Algunos de ellos y ellas  nacidos en el año 2009 habían participado hasta de su Primera Comunión en 2018 hasta el 11-5-2021 en encuentros de Iniciación Cristiana con 27 sesiones en distintas convocatorias del tiempo litúrgico; y este ultimo año algunos del grupo se han reunido algunos sábados con Pablo Camarasa responsable de la acción catequética de este grupo de este año y otras personas venidas de otros pueblos.

Nos hacemos eco de que la semana siguiente, el sábado día 16 de mayo el Papa León XIV se reunió, con los confirmandos de Génova, y expreso  “Es muy hermoso recibir este Sacramento, porque la plenitud del Espíritu Santo nos da este entusiasmo, esta fuerza, esta capacidad de seguir a Jesucristo, de decirle siempre ‘sí’ al Señor, de no tener miedo de seguirlo con valentía, de vivir la fe en un mundo que tan a menudo quiere alejarnos de Jesús”.   Pero a la vez el Papa lamentó una realidad que entristece: “A veces, cuando el obispo da la Confirmación, el don del Espíritu Santo, ¡no se vuelve a ver a los niños! Desaparecen de la parroquia ...Y en esto quiero pedirles: presten especial atención a uno de los dones del Espíritu Santo, que se llama perseverancia”.

Ese mismo día 16 de mayo, en su carta semanal  de nuestro  Arzobispo D.Enrique Benavent con el titulo "Recibid el Don del Espíritu Santo", reflexiono sobre la Confirmación: “es uno de los tres sacramentos de iniciación a la vida cristiana y de incorporación a la Iglesia. Del mismo modo que cuando queremos construir un edificio hay que poner los cimientos, estos sacramentos confieren los dones de la Gracia sobre los que se edifica el edificio de la vida cristiana. El cristiano es hecho Hijo de Dios por el Bautismo, Templo del Espíritu en la Confirmación y es plenamente incorporado al Cuerpo de Cristo por la participación en la Eucaristía. Estos tres sacramentos, siendo distintos, son también inseparables: la gracia bautismal se perfecciona en la Confirmación y alcanza su plenitud en la Eucaristía; la Confirmación desarrolla los dones recibidos en el Bautismo y prepara para participar en la Mesa Eucarística; y la Eucaristía lleva a plenitud los dones recibidos en el Bautismo y la Confirmación y los desarrolla cada vez que el cristiano participa dignamente en ella. Por ello, quien ha recibido estos tres sacramentos, ha recibido todos los dones necesarios para edificar su vida apoyado y sostenido por la Gracia de Dios....El Espíritu actúa en aquellos en quienes habita, pero su acción tiene un carácter interior: al enseñar y recordar todo lo que Cristo nos ha dicho (Cfr. Jn 14, 26), el cristiano sabe internamente lo que agrada y lo que desagrada a Dios. Porque el Espíritu da testimonio de Cristo en nuestros corazones, llegamos a tener la certeza de la fe y podemos dar testimonio de Cristo (Cfr. Jn 15, 26-27). Por la acción del Espíritu, que guía al discípulo a la verdad plena (Cfr. Jn 16, 13), éste puede llegar a la plenitud del conocimiento de Cristo. Al derramar en nuestros corazones el amor de Dios (Rm 5, 5), podemos dirigirnos a Él llamándole “Padre” (Gal 4, 6). Por la acción del Espíritu en nuestro corazón podemos confesar la fe y decir “Jesús es Señor” (1Cor 12, 3)... Estos días pido al Señor que comprendáis la grandeza del don que recibís y que viváis de tal modo que no pongáis triste al Espíritu Santo”.